>>>Cómo volar y cuidar el planeta al mismo tiempo
Foto: KLM

Cómo volar y cuidar el planeta al mismo tiempo

Es azul por fuera y verde por dentro. ¿Una adivinanza? No, es el espíritu de KLM, la aerolínea que se ha empeñado en convertir la aviación en un sector sostenible.
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errar tus perfiles en redes sociales, renunciar al uso del teléfono móvil, dejar de ver la tele y buscar un trabajo donde no necesites ordenador. Son algunas de las medidas que puedes tomar si estás comprometido con la lucha contra el cambio climático, ya que el uso de tecnología genera un 2% de las emisiones globales de CO2. Curiosamente, es el mismo porcentaje que emite el transporte aéreo.

De las 7,37 toneladas de carbono que produce cada español al año, tienen casi la misma culpa la tecnología que los transportes. Sabemos que Instagram y Spotify son sagrados, pero tampoco tienes que renunciar a viajar en avión, por mucho que te sientas heredero del Capitán Planeta. Si no fuera porque sabe volar, él viajaría con KLM.

Un avión sobrevuela un campo sembrado.
En 2016 KLM operó 400 vuelos con biocombustible.
Foto: KLM

Los empleados ponen su granito de arena

Los trabajadores de KLM han puesto en marcha ‘Wings of Support’, una iniciativa privada para ayudar a los niños en los destinos a los que vuela la aerolínea facilitándoles educación, refugio y atención médica. Muchos de ellos aprovechan los viajes para visitar los diferentes proyectos.

La aerolínea holandesa hace posible colaborar con la conservación del planeta desde el momento de la reserva. Cuando compres tu vuelo, te dará la posibilidad de participar en el programa ‘CO2ZERO’ para compensar las emisiones de CO2 que produce tu viaje. Tu aportación irá a parar a proyectos medioambientales, como la iniciativa de reforestación en Panamá ‘CO2OL Tropical Mix’. El objetivo que persigue la aerolínea es reducir en 2020 las emisiones de CO2 en un 20% (con respecto a cifras de 2011).

Una vez en el aeropuerto, la etiqueta que distinga tu maleta será una etiqueta ecológica, más fina de lo habitual. El ahorro de papel es una de las máximas de la política de KLM, que se basa en la sostenibilidad. Antes de volar podrás descargarte periódicos y revistas a través de la aplicación ‘KLM Media’. La tripulación que te atienda no habrá recibido su plan de vuelo en folios, como es habitual, sino en una tablet. Todos estos ‘pequeños’ gestos multiplicados por los miles de pasajeros que KLM transporta al año suponen un ahorro de papel de unos 360.000 kilogramos en el caso de la documentación de la tripulación, y toneladas en el caso de la prensa.

La cabina de un avión.
Junto con la Universidad Técnica de Delft, KLM está desarrollando un avión un 50% más eficiente y un 50% más silencioso.
Foto: KLM

El café y el té que acompañe tu lectura de prensa serán ecológicos y servidos en tazas biodegradables; y si te encaprichas de un chocolate, te lo servirán de comercio justo. Quizá notes el envasado de tu menú algo distinto al de otras aerolíneas; es porque KLM está intentando disminuir su volumen de residuos. Gracias al reciclaje ya han conseguido reducir la basura de 30 a 24 toneladas diarias.

Un avión de KLM se aproxima a la ciudad de Ámsterdam.
KLM utiliza un innovador sistema de limpieza semiseco que ahorra agua.
Foto: KLM

Si tu vuelo es intercontinental, el avión en el que estés viajando será probablemente un Boeing 787 Dreamliner o un Airbus A330, dos nuevos modelos que consumen aproximadamente un 20% menos carburante que sus predecesores. KLM fue la primera aerolínea en operar un vuelo con biocombustible, en 2009, y desde entonces continúa investigando, desarrollando y probando en sus propias naves biocarburantes sostenibles. Además, la aerolínea reduce el consumo aligerando el peso del avión (por ejemplo recurriendo a materiales más livianos para el catering) y usando uno o dos motores menos durante la rodadura en pista.

Volcados en el planeta… y con la gente

Puede que tu vuelo ‘sostenible’ aterrice en el aeropuerto de Schiphol, en Ámsterdam, base de la aerolínea, cuyos vecinos están en contacto permanente con la empresa para, entre otras cosas, lograr reducir la contaminación acústica. Para la compañía, el contacto con la sociedad es un distintivo tan clave como la defensa del medioambiente.

Por eso los servicios sanitarios de KLM colaboran con el programa ‘Doctor2Doctor’ para mejorar la atención sanitaria en Kenia y la empresa trabaja mano a mano con UNICEF para hacer respetar los derechos de los niños en el mundo, entre otros proyectos. Por eso, cuando bajes de ese avión podrás presumir no solo de haber volado cómodamente, sino también de haber ayudado a hacer del mundo un lugar un poco mejor.

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