>>>Coloane, el pulmón de Macao

Coloane, el pulmón de Macao

Tres puentes unen la península china de Macao con la isla de Coloane. O quizá es al contrario, permiten alejarse del ritmo frenético de los casinos y las luces de neón en la región más densamente poblada del mundo.
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oda jauría esconde su oasis de paz. Eso lo sabían los antiguos colonos portugueses, que escapaban del caos de Macao para encontrar su refugio en la apacible isla de Coloane. 7,6 kilómetros cuadrados que permanecen casi ajenos al paso del tiempo. También la conocían los piratas, que encontraban aquí su guarida en la época en la que Macao era el centro del comercio entre China y Occidente. Hoy es su pulmón, el respiro de quienes persiguen un poco de calma.

Aquí no hay torres ni cemento. Armónicos senderos recorren Coloane, convirtiéndola en el lugar idóneo para quienes aman la naturaleza. Paisajes que esperan ser descubiertos por los amantes del senderismo, como el camino Hác Sá Long Chao Kok, de unos dos kilómetros de longitud y situado en la costa sureste, lo que permite contemplar el mar y las montañas a la vez. Unas vistas solo comparables a las de Macau Golf & Country Club, un campo de 18 hoyos y uno de los clubs de golf más antiguos del sur de China. Junto a él se encuentra Hac-Sá, la playa más popular de Macao. Además de tumbarse en su peculiar arena de color negro, aquí se practican actividades náuticas como vela o esquí acuático.

Campo de golf de Coloane.
Desde Macau Golf & Country Club se contempla el mar del Sur de China.

Taipa, la otra isla de Macao

La pintoresca Taipa, la otra isla de Macao, también está ubicada al sur y conectada con Coloane por carretera. Se trata de una localidad con casitas coloniales en las que parece no haber transcurrido el tiempo. A su vez, es una claro reflejo de modernidad con sus lujosos casinos.

La gastronomía es un acicate en Coloane que, como el resto de la península, conserva el legado portugués que tanto ha marcado su fisionomía. No muy lejos de Hac-Sá Beach se encuentra el restaurante Fernando, el más famoso de la isla, donde probar el caldo verde, las gambas al ajillo (o con salsa de almejas) y su popular cochinillo asado. Espaco Lisboa también ofrece excelentes combinaciones de arroces y bacalao al estilo luso. A un minuto andando desde este último espera el postre en la pastelería Lord Stow’s Bakery, reconocida internacionalmente por sus ‘egg tarts’, pastelitos inspirados en los famosos ‘pastéis de Belém’ portugueses, y particularmente famosos en China.

 

Y para terminar esta regresión al pasado colono portugués, la colorida capilla de San Francisco Javier es el mejor ejemplo de arquitectura, reconocible en su fachada amarilla y blanca. De tres plantas, estilo barroco y construida en 1928, es otra de las paradas imprescindibles de la isla.

Capilla San Francisco Javier.
Frente a la capilla de San Francisco Javier se encuentra una amplia plaza con un monumento que conmemora la victoria de Macao sobre los piratas en 1910.

La esencia china está presente gracias a sus templos, que recuerdan a los de Pekín. En Coloane aún trabaja una reducida pero activa comunidad de pescadores, que sacan adelante la economía del lugar con sus negocios familiares. Quizá porque les protege el dios taoísta de los marineros, refugiado en el pequeño templo de Tam Kung, que alberga un barco-dragón construido con un hueso de ballena hace más de 100 años.

Estatua blanca de A-Ma.
La estatua de A-Ma es una deidad muy venerada en China y cuenta con su propio festival en Macao.

También protectora de los marineros es la estatua de A-Ma, construida en jade blanco y de 19,99 metros de altura, cifra que conmemora el año en que Macao se desligó de Portugal para volver a formar parte de China. Visible desde el mar, corona el Pico de Coloane (a 170 metros de altura) y se ubica en la Aldea Cultural de A-Ma (A-Ma Cultural Village), un complejo de 7.000 metros cuadrados. Una de sus principales atracciones es Tin Hau, el templo más grande de la isla.

También, en esa misma sintonía de calma, está Seac Pai Van, un parque de veinte hectáreas con zonas verdes, un jardín medicinal y un lago. Ubicado en una colina se halla el Macao Giant Panda Pavilion, diseñado para imitar a la naturaleza, siguiendo las ondulaciones naturales del terreno. 3.000 metros cuadrados de espacio donde los pandas gigantes campan a sus anchas. También ellos se refugian en Coloane, el soplo de aire fresco de Macao.

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